Ilustración abstracta y cálida que representa apoyo en momentos de crisis

Crisis suicida y autolesiones

Plan de seguridad, señales de alarma y cómo acompañar a alguien que está pasando por un momento muy difícil.

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Una guía hablada: qué es una crisis, señales de alarma y plan de seguridad.

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Audio breve: "Qué hacer hoy"

Si estás en este momento difícil, este audio corto es para vos. Bajo 3 minutos.

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Señales de alarma + plan de seguridad en pocas palabras.

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Qué es una crisis suicida

Comprender qué pasa ayuda a responder mejor.

Una crisis suicida es un momento de gran sufrimiento en el que la persona siente que el dolor es insoportable y que no hay salida. No es una decisión fría ni un rasgo permanente de carácter: es una tormenta transitoria que puede aplacarse con acompañamiento, seguridad y tiempo.

El pensamiento suicida es más frecuente de lo que se cree. Aparece en distintos grados: desde pensamientos pasivos ("preferiría no estar") hasta ideas más activas con mayor urgencia. Su presencia no garantiza que se vaya a actuar, pero siempre merece atención y evaluación profesional.

En una crisis, el pensamiento se estrecha: es difícil ver alternativas, la desesperanza toma el centro y el dolor emocional se vuelve abrumador. Por eso el objetivo inmediato es ganar tiempo, reducir el acceso a medios de daño y no estar solo/a hasta que el momento más agudo pase.

Esta información no reemplaza la evaluación de un profesional de salud mental. Si hay riesgo inmediato, buscá ayuda urgente.

Qué son las autolesiones

Las autolesiones no suicidas son conductas de daño al propio cuerpo que no tienen intención de morir. Suelen ser un intento de manejar emociones muy intensas que la persona no sabe cómo procesar de otro modo.

No son un "intento de llamar la atención": son una señal real de que alguien necesita ayuda y nuevas herramientas emocionales.

Por qué importan

Las autolesiones, aunque no sean suicidas, merecen atención clínica. Indican un nivel de sufrimiento elevado y aumentan el riesgo de crisis más severas si no se trabaja en profundidad.

El abordaje no es punitivo sino comprensivo: entender qué función cumple la autolesión y aprender a regularse de otra manera.

Señales de alarma

Cuándo prestar atención con mayor urgencia — en uno mismo o en alguien cercano.

Señales en lo que dice

  • "Sería mejor si no estuviera", "no tengo salida", "no vale la pena seguir".
  • Hablar de ser una carga para los demás.
  • Expresar desesperanza sobre el futuro.
  • Despedidas o frases de cierre poco comunes.

Señales en lo que hace

  • Regalar objetos importantes de forma inesperada.
  • Aislamiento marcado y repentino.
  • Búsqueda de acceso a medios de daño.
  • Cambios abruptos de humor: calma súbita tras agitación intensa.

Contextos de mayor riesgo

  • Antecedentes de intentos o autolesiones previas.
  • Pérdidas recientes (vínculos, trabajo, salud).
  • Consumo elevado de alcohol u otras sustancias.
  • Dolor crónico o enfermedad grave.
  • Acceso a medios de daño en el entorno.

Señales emocionales

  • Desesperanza persistente ("nada va a cambiar nunca").
  • Angustia intensa, agitación o insomnio severo.
  • Sentimientos de vergüenza, culpa o humillación intensa.
  • Sensación de estar atrapado/a sin salida posible.
Ante cualquier señal directa ("me quiero matar", "tengo ganas de hacerme daño"), tomala en serio. Preguntar directamente no aumenta el riesgo: al contrario, puede abrir el diálogo.

Qué hacer hoy

Si estás en un momento muy difícil ahora mismo. Pasos concretos, sin presión.

1
No te quedes solo/a.

Llamá a alguien de confianza ahora. No necesitás explicar todo: "Estoy mal y necesito que estés" es suficiente. Si no tenés a nadie cerca, llamá a una línea de crisis (ver arriba).

2
Alejate temporalmente de lo que puede hacerte daño.

Pedile a alguien que guarde o retire objetos de daño de tu entorno inmediato. No es para siempre: es solo para que este momento pase con más seguridad.

3
Contactá a un profesional de salud mental o guardia.

Si ya tenés tratamiento, comunicate con tu terapeuta o psiquiatra hoy. Si no, podés ir a la guardia de un hospital público o llamar a la línea 135.

4
Recordá que este momento va a pasar.

El dolor de una crisis es real e intenso, pero no es permanente. Las crisis suelen tener un pico y luego ceden — especialmente con acompañamiento.

5
Evitá el alcohol y otras sustancias ahora.

Aumentan la impulsividad y el riesgo. Si ya consumiste, avisale a quien esté con vos.

Plan de seguridad en 6 pasos

Un plan de seguridad se construye con calma, idealmente con un profesional. Lo usás cuando el malestar empieza a escalar.

1
Reconocer mis señales de alarma personales.

¿Qué pensamientos, imágenes o sensaciones avisan que la crisis está llegando? Anotarlas te ayuda a actuar antes de llegar al pico.

2
Lo que puedo hacer solo/a para calmarme.

Actividades que funcionan para vos: caminar, escuchar música, respiración lenta, contacto con una mascota, ducha fría, salir al balcón. Tener una lista lista — no improvisarla en crisis.

3
Situaciones y personas que me distraen positivamente.

Lugares donde no estoy solo/a. Actividades o contactos que me sacan del circuito de pensamientos. Identificarlos de antemano.

4
Personas a quienes puedo pedir ayuda personal.

Nombre + teléfono de al menos dos personas de confianza que sepan que pueden recibir tu llamado. Cargarlos en el celular con etiqueta visible.

5
Profesionales y servicios de crisis.

Nombre y número de tu terapeuta/psiquiatra, línea de crisis local (135), guardia del hospital de referencia. Guardados con acceso rápido.

6
Reducir el acceso a medios de daño.

Este paso es el más concreto y uno de los más efectivos: que otra persona custodie o retire lo que podría usarse para hacerse daño. No es permanente.

Armar el plan con tu terapeuta o médico hace que sea mucho más efectivo. El checklist de más abajo te ayuda a tener los datos al alcance.

Cómo ayudar a alguien

Para familias, docentes, compañeros de trabajo y primer respondiente no especialista.

Qué hacer

  • Preguntá directamente: "¿Estás pensando en hacerte daño?" Preguntar no lo planta ni lo incita — al contrario, suele aliviar.
  • Escuchá sin juzgar ni minimizar ("Entiendo que estás sufriendo mucho").
  • Quedate con la persona físicamente si hay riesgo inmediato.
  • Ayudá a que acceda a atención profesional: acompañala si podés.
  • Reducí el acceso a medios de daño en el entorno.
  • Informate sobre los recursos disponibles (líneas, guardias).

Qué evitar

  • No desestimar: "Eso es solo para llamar la atención", "ya se le va a pasar".
  • No desafiar ni retar: "¿Y por qué no lo hacés entonces?"
  • No prometer guardar el secreto sobre riesgo de vida.
  • No dejar sola a la persona en momento de crisis aguda.
  • No demandarle que "se mejore" o "sea fuerte".
  • No difundir detalles si hubo un intento o fallecimiento (riesgo de imitación).
Acompañar a alguien en crisis es agotador. Cuidar a quien acompaña también importa. Buscá supervisión o apoyo si sos profesional o si sentís que la situación te desborda.

Después de la crisis

El período post-crisis es crítico. Hay pasos importantes que hacen diferencia.

Superar el momento más agudo es solo el primer paso. El período que sigue — conocido en salud pública como posvención — requiere seguimiento activo, no solo "esperar que todo vuelva a la normalidad".

  • Seguimiento profesional inmediato: acordar una consulta en los días siguientes, no postergarlo.
  • Revisar y actualizar el plan de seguridad con lo aprendido del episodio.
  • Evaluar ajuste de tratamiento (medicación, psicoterapia, frecuencia de consultas).
  • Hablar sobre lo que pasó en un contexto seguro y sin prisa — procesar ayuda a integrar.
  • Atención a la familia y cuidadores: también pueden necesitar apoyo o psicoeducación.
  • Reducir factores de riesgo del entorno de forma sostenida (no solo en el momento agudo).

La presencia de una crisis previa no define el futuro. Con tratamiento adecuado y red de apoyo, las personas superan estos episodios y recuperan calidad de vida.

Checklist de alerta y plan copiable

No es un diagnóstico. Sirve para ordenar lo que está pasando y tener un resumen listo para traer a consulta o compartir con un profesional.

Checklist

¿Estoy notando esto? (marcar lo que aplica)

Mi plan de seguridad (datos de acceso rápido)

Ver plan de seguridad
Copiado. Podés pegarlo en WhatsApp, enviarlo a tu profesional o traerlo a consulta.
Este checklist no produce un score diagnóstico. Cualquier señal de alerta marcada merece conversación con un profesional de salud mental, sin importar cuántas sean.

Descargar material

Para tener a mano, compartir con alguien o imprimir.

Plan de seguridad descargable

PDF con los 6 pasos y espacio para completar tus contactos y señales personales.

Abrir plan (imprimible)
Infografía: señales de alarma

Imagen en alta resolución con señales de alarma y recursos de ayuda para compartir.

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Si lo que leíste te resuena, o si hay alguien en tu entorno que necesita ayuda, la Central de Turnos puede ayudarte a coordinar una consulta. No hay que esperar a estar "en crisis total".

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