Ilustración representativa de adicciones (sustancias y conductas)

Adicciones (sustancias y conductas)

Guía clara para entender el consumo problemático, reconocer señales de alarma y practicar un mini ejercicio para manejar el impulso.

Escuchá el audio (podcast)

Duración: 14:20. Podés escuchar primero y después leer, o al revés.

Audio
Alcance de este material: Esta página ofrece información general sobre adicciones (sustancias y conductas) con fines psicoeducativos. La problemática es compleja y requiere evaluación individual. En el Consultorio de Psiquiatría del Dr. Pedro Nicolas Dagnino, el abordaje se realiza como parte de equipos interdisciplinarios y en articulación con dispositivos especializados cuando corresponde. No tratamos exclusivamente adicciones desde un dispositivo de consultorio virtual.

Qué es

Las adicciones (a sustancias o conductas) son patrones de uso que tienden a repetirse porque brindan alivio rápido (calma, desconexión, sedación emocional), pero con el tiempo generan costo: pérdida de control, tolerancia, malestar si falta y consecuencias en sueño, vínculos, trabajo o salud. No son un problema “de carácter”: el cerebro aprende atajos de supervivencia cuando hay estrés sostenido, dolor emocional o aislamiento.

Hay adicciones visibles (alcohol, tabaco, fármacos, cannabis) y otras socialmente aceptadas (pantallas, redes, apuestas, comida). Si te reconocés en estas señales, se puede ordenar con ayuda.

Señales frecuentes

Cuando el uso deja de ser “recreativo” y empieza a volverse automático, suelen aparecer señales en varias áreas. No hace falta que estén todas para pedir ayuda.

1) Pérdida de control

  • Hago más de lo que planeaba o por más tiempo del que quería.
  • Me cuesta parar aunque me prometa “solo un poco”.
  • Oculto, minimizo o justifico el uso.

2) Tolerancia y abstinencia

  • Necesito más (o más seguido) para lograr el mismo efecto.
  • Si no lo hago/consumo: irritabilidad, ansiedad, insomnio, inquietud.
  • La “calma” dura menos y el costo dura más.

3) Uso pese a consecuencias

  • Problemas en trabajo/estudio, dinero o rendimiento.
  • Conflictos en vínculos, aislamiento o discusiones frecuentes.
  • Sigo aunque ya vi daño físico o emocional.

4) La vida se achica

  • Dejo hobbies, deporte o rutinas que me hacían bien.
  • Duermo peor, me alimento peor, me desconecto de otros.
  • El uso se vuelve el centro: organiza horarios y decisiones.
Si sentís que estos síntomas te están limitando, la consulta profesional puede ayudar a ordenar, tratar y recuperar funcionamiento.

Señales de alarma

Consultá de manera urgente si aparece alguno de estos signos (o si se intensifican rápidamente).

  • Ideas de autolesión o suicidio, o riesgo de daño a terceros.
  • Intoxicación: somnolencia extrema, confusión, dificultad para respirar, pérdida de conciencia.
  • Abstinencia severa: temblores intensos, convulsiones, alucinaciones, desorientación.
  • Consumo combinado (por ejemplo alcohol + benzodiacepinas/opiáceos) o conducción bajo efectos.
  • Escalada rápida del uso, violencia, delirios o agitación intensa.
Si estás en riesgo inminente, buscá ayuda local inmediata (guardia/urgencias).

Alcance y modo de abordaje

Este contenido está escrito en términos generales y tiene un propósito psicoeducativo.

El consumo problemático y las adicciones (a sustancias o conductas) constituyen una situación de salud compleja, con múltiples causas y niveles de gravedad, por lo que requieren evaluación clínica individual y, con frecuencia, un plan de tratamiento escalonado.

En el Consultorio de Psiquiatría del Dr. Pedro Nicolas Dagnino, el abordaje de esta problemática se realiza en articulación con equipos interdisciplinarios (según necesidad: psicología, clínica médica, dispositivos especializados, grupos terapéuticos y otros recursos). Por este motivo, no ofrecemos tratamiento exclusivo de adicciones ni reemplazamos, desde un consultorio virtual, dispositivos específicos como programas especializados, hospitales de día, comunidades terapéuticas o internación cuando está indicada.

Si hay riesgo inminente (intoxicación, abstinencia severa, violencia, ideación suicida), buscá ayuda local inmediata (guardia/urgencias).

Mini ejercicio (2 minutos)

Objetivo: bajar el impulso, recuperar control y elegir una acción alternativa por 10 minutos.

1) Pausa de 90 segundos

Antes de actuar, decite: “Estoy teniendo un impulso, no una orden.” Quedate 90 segundos sin hacer el comportamiento/consumo. El pico suele bajar.

2) Respiración 4-6

Inhalá 4 segundos, exhalá 6 segundos. Repetí 5 veces. (Exhalar más largo ayuda a “frenar” la urgencia).

3) Registro rápido (opcional)

Esto no reemplaza un tratamiento: sirve para registrar progreso y detectar disparadores.

5
4
Copiado. Podés pegarlo en tu registro o compartirlo en consulta.

Explicación larga

Para leer con calma. (Texto extenso, con muy poco resumen.)

Muchas conductas adictivas empiezan como un intento de regular el malestar: calmar ansiedad, apagar pensamientos, “desconectar” del dolor, dormirse más rápido o sentirse acompañado. En ese sentido, la adicción puede funcionar como un instinto de supervivencia: un atajo aprendido para aguantar cuando el estrés se vuelve crónico.

El problema aparece cuando el atajo empieza a cobrar intereses. A medida que el cerebro aprende que “esto alivia”, aumenta la probabilidad de repetirlo. Con el tiempo puede aparecer tolerancia (necesitar más) y abstinencia (irritabilidad, ansiedad, insomnio o vacío cuando falta). Ahí el uso deja de ser una elección y se vuelve más automático.

En la vida real, las adicciones no se explican solo por la sustancia o la conducta: se explican por el contexto. Crisis prolongadas, aislamiento, pérdida de rutinas, cansancio emocional, conflictos y la falta de espacios de contención favorecen que el consumo o la conducta se vuelva el regulador principal. Por eso no es “un problema individual”: también es un reflejo de cómo vivimos y de cuánto apoyo tenemos alrededor.

Hay adicciones socialmente más visibles (alcohol, tabaco, fármacos, cannabis) y otras más aceptadas (pantallas, redes, apuestas, comida). Que sea común o “legal” no significa que sea inocuo: la pregunta clínica es ¿te achica la vida? Si te deja con menos sueño, menos energía, más conflicto y menos libertad, vale la pena intervenir.

En términos prácticos, ayudan tres ideas:

  • Nombrar la función: “¿para qué lo hago/consumo?” (ansiedad, soledad, aburrimiento, insomnio, dolor).
  • Crear fricción: reducir disponibilidad, cambiar rutina, evitar disparadores, poner límites de horario.
  • Un reemplazo concreto: una acción breve de 10 minutos que corte el piloto automático (caminar, ducha, llamar a alguien, respiración).

El tratamiento suele ser escalonado y con frecuencia requiere articulación con otros dispositivos (psicoterapia, grupos, controles médicos, programas especializados). Pedir ayuda no es exagerar: es intervenir antes de que el problema crezca.

Video (2:37)

Cierre breve para reforzar la idea de la adicción como crisis colectiva y volver a alternativas concretas.

Video
Si el video no carga, verificá que el archivo esté en assets/videos y que el nombre coincida exactamente (incluyendo tildes).

Recursos relacionados

Otros materiales del sitio que pueden complementar este tema.

¿Querés orientación profesional?

Si el consumo o una conducta te está limitando, la Central de Turnos puede ayudarte a coordinar una consulta y orientar el dispositivo más adecuado.

Central de Turnos